Hoy en día, la Inteligencia Artificial (IA), o más bien la inteligencia artificial generativa (GenAI), es una herramienta que está en boca de todos, ya sea desde una perspectiva crítica o para sacar todo su jugo. En el ámbito de la traducción, la GenAI ha dado mucho de qué hablar: ¿se puede sustituir a un traductor? ¿puede la IA hacer su trabajo de forma completamente efectiva?

¿Qué es la inteligencia artificial generativa?

Para entender y poder responder a todas estas cuestiones, también hay que comprender la raíz del problema: ¿qué es realmente la GenAI?

Muchos usan herramientas como ChatGPT, DeepL, Gemini o Perplexity sin preguntarse de dónde sacan esa información o cómo es capaz de crear contenidos desde cero. La IA generativa es una extensión de la IA tradicional que se «alimenta» de información existente para crear su propio contenido. Esta se «alimenta» mediante el machine learning (ML),  donde se entrenan los modelos proporcionándoles datos para que los replique y pueda tener «conocimiento».

En resumen, la GenAI analiza y copia (en ocasiones sin consentimiento) la información dada para que sea lo más humana posible. Los usuarios también contribuyen al entrenamiento de los modelos mediante el envío de textos (datos) que estos usan para alimentar su «conocimiento».

TRADUCCIÓN HUMANA VS TRADUCCIÓN IA

La IA y la traducción

Muchos recurren a la IA generativa para obtener una traducción fácil, rápida, sin tener que contratar a ningún traductor profesional porque son, aparentemente, traducciones correctas y gratis. Sin embargo, si lo que se busca es una traducción profesional, usar la IA más allá de como una herramienta para asistir en el trabajo, supone un alto riesgo para la calidad y el sentido de la traducción.

Pese a su rápido avance, la traducción automática sigue sin ser una herramienta en la que se pueda depositar la confianza al 100 %. Aquí podemos ver algunos de los problemas recurrentes y ejemplos en traducciones con IA:

Traducción palabra por palabra o traducción literal

Uno de los problemas más comunes de la traducción automática con inteligencia artificial, es que la IA tiende a la traducción literal en textos de complejidad alta o técnicos.

  • Español: Ojos que no ven, corazón que no siente
  • Versión en inglés con IA: Eyes that do not see, heart that does not feel
  • Traducción correcta: Out of sight, out of mind

Localización pobre

La localización de elementos culturales o expresiones idiomáticas es algo con lo que la traducción automática sufre y recurre a la traducción literal, sobre todo al traducir desde sistemas no latinos como el chino o el árabe.

  • Español: Eres más pesado que una vaca en brazos.
  • Versión en inglés con IA: You’re more annoying than carrying a cow in your arms.
  • Traducción correcta: You’re a pain in the neck.

Uso de terminología inadecuada y textos de complejidad alta

La IA no interpreta correctamente los términos especializados. Un mismo término, que puede tener diferentes significados según el contexto, es traducido por la IA con la forma más frecuente, basada en estadística; no tiene en cuenta el contexto que rodea el texto.

Ambigüedad contextual

Al ser una herramienta incapaz de interpretar emociones o intenciones, la inteligencia artificial no puede resolver ambigüedades contextuales que se originan en la intencionalidad del autor. Pasa lo mismo en cuestiones de género cuando en la lengua de origen, el género se asume por el contexto y la IA lo traduce de forma incorrecta, por ejemplo:

  • Inglés: The nurse is helping the doctor.
  • Versión en español con IA: La enfermera está ayudando al médico.
  • Inglés: The secretary called the director.
  • Versión en español con la IA: La secretaria llamó al director.

Estos casos ocurren porque los sistemas de IA están entrenados con datos estadísticos y textos ya existentes y, si la estadística y los textos reflejan un desequilibrio de género en las profesiones y una figura aparece con más frecuencia en masculino, la IA lo replica.

Registro y emociones incorrectas

Lo mismo pasa con la tonalidad y las emociones de los textos: es algo tan sumamente humano que a la IA le cuesta identificar el tono, lo que resulta en traducciones inapropiadas sin ningún tipo de emoción. Los ejemplos más claros podrían ser el nivel de formalidad, los textos líricos o el marketing, entre otros. Uno de los ejemplos más conocidos en el marketing es la traducción al chino hecha por un motor de traducción automática por parte de la cadena de comida rápida KFC:

  • Inglés: It’s finger-licking good.
    • Significado en español: Para chuparse los dedos.
  • Traducción en chino creada con IA: 吃掉你的手指
    • Significado en español: Cómete los dedos.
La traducción humana y automática

Imagen: Freepik

¿La IA va a sustituir al traductor?

La traducción con herramientas de traducción automática como la IA es parte de la digitalización. Sin embargo, como hemos podido comprobar, la traducción con GenAI no siempre es correcta y cojea por muchas partes.

Por ello, el factor humano sigue siendo una pieza fundamental en la traducción para proporcionar una traducción correcta, precisa y profesional. En el mercado actual, la inteligencia artificial sigue necesitando de un traductor o un revisor profesional con conocimientos lingüísticos que cerciore el valor de una traducción.

En Etnonautas, como proveedores de servicios lingüísticos (LSP), no negamos la realidad de que la IA viene para quedarse, pero nos amoldamos a las necesidades de nuestros clientes a la par que debemos mantener una postura crítica y nos formamos para ofrecer el mejor servicio.

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